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Diario Digital ContraPunto

San Salvador, 21 de oct. de 2017

Alfredo Espino

Alfredo Espino. Nació el 8 de enero de 1900 en Ahuachapán. Su nombre completo: Edgar Alfredo Espino Najarro. Sus padres, el poeta Alfonso Espino y la maestra Enriqueta Najarro. Poseedor de una fuerte sensibilidad plasmó con su pluma hermosos poemas dedicados a la campiña y a las escenas cotidianas que contemplaba en su terruño. Se graduó del doctorado con su tesis "Sociología Estética" en 1927. Sus últimos años se vieron atormentados por conflictos emocionales agravados por su alcoholismo. En la madrugada del 24 de mayo de 1928 puso fin a su existencia en medio de una crisis alcohólica, en la ciudad de San Salvador. Actualmente sus restos reposan en el Parque Jardines del Recuerdo, en el jardín de los poetas. Su obra (la cual consta de 96 poemas) fue publicada de manera póstuma en un libro titulado "Jícaras Tristes" (1930) el cual fue dividido en seis partes: Casucas, Auras de Bohío, Dulcedumbre, Panoramas y Aromas, Pájaros de Leyenda y El Alma del Barrio.

 

Cañal en flor


Eran mares los cañales
que yo contemplaba un día
(mi barca de fantasía
bogaba sobre esos mares).

El cañal no se enguirnalda
como los mares, de espumas;
sus flores más bien son plumas
sobre espadas de esmeralda...

Los vientos -niños perversos-
bajan desde las montañas,
y se oyen entre las cañas
como deshojando versos...

Mientras el hombre es infiel,
tan buenos son los cañales,
porque teniendo puñales,
se dejan robar la miel...

Y qué triste la molienda
aunque vuela por la hacienda
de la alegría el tropel,


porque destrozan entrañas
los trapiches y las cañas...
¡Vierten lágrimas de miel!

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