contrACultura

Diario Digital ContraPunto

San Salvador, 19 de nov. de 2017
Imprimir

«El Mozote», el amor en tiempos de guerra.

Boda de Rufina y Domingo, durante el segundo acto. 

Por Miriam García e Ileana Corado 

San Salvador.- Los instrumentos de viento, cuerda y percusión se conjugaban, los músicos afinaban instrumentos. Sobre el escenario se ultimaban detalles, las luces, la escenografía… cada uno de los elementos tomaban su lugar.

El público empezaba a acomodarse en sus lugares, aunque faltaba alrededor de media hora para que diera inicio el espectáculo, la expectativa era evidente. La primera ópera salvadoreña, relata la historia de Rufina Amaya, una de las sobrevivientes de la Masacre del Mozote, ejecutada durante tres días, 10, 11 y 12 de diciembre del 1981, como parte de  las acciones del ejército salvadoreño durante la guerra civil.

Cuando el sol ya se había ocultado, y todo sobre el escenario estaba en su lugar,  una voz masculina y  de tono grave hacía el primer llamado. Los que se encontraban de píe o conversando, tomaron sus lugares. Unos quince minutos después resonaba el último llamado. Un estado de curiosidad e incluso ansiedad parecía apoderarse de los asistentes.

Entre luces tenues, apareció la narradora quien dio paso al primer acto. En este se contextualiza el ambiente en el que se desenvolvían los campesinos y campesinas, además de cómo  Rufina y Domingo consolidan su amor, entre las intrigas de Gabriel uno de los antagonista de la historia.

La musicalización de la obra interpretada por la orquesta de la Ópera de El Salvador (OPES), permitió que el público se sumergiera en la historia.

Aunque el primer acto duró una hora y media, el tiempo parecía haberse reducido.  En el intermedio, la expectativa seguía sembrada. Aunque Rufina había consolidado su amor con Domingo, Gabriel, el antagonista de la historia había jurado una venganza.

El segundo acto iniciaba con la boda de Rufina y Domingo que llenaba de alegría el escenario, el canto, el baile y la música inmortalizaban aquella escena; sin embargo, la intervención de la narradora marcó el paso hacía otra trama, la que seguramente muchos esperaban desde el inicio.

Luego de algunos años, la pareja de campesinos había formado una familia y el conflicto se centra en la idea de abandonar el lugar por la difícil situación que les embargaba. Los rumores de la guerra sumada a su condición económica impulsaban a Rufina a emigrar a la capital, sin embargo domingo se rehúsa y deciden quedarse todos juntos en el Mozote.

Posteriormente, los campesinos y campesinas son alertados por Marcos Díaz, de la llegada del ejército salvadoreño, sin embargo él asegura no corren ningún peligro.

Al día siguiente, ha llegado el ejército en busca de las supuestas armas que los pobladores del Mozote guardaban, además de ser acusados de guerrilleros. A pesar de no encontrar armas, posteriormente asesinan a los hombres, luego a mujeres y al final, a los niños.

El director Baltazar López, se paseaba de lado a lado con libreto en mano, cerciorándose de que  todo marchara tal cual lo habían ensayado.

Tres días antes de conmemorarse 32 años de la masacre de El Mozote (en Morazán), perpetrada el 10 de diciembre de 1981 por el Batallón Atlacatl de la Fuerza Armada de El Salvador, la OPES, estrenó en el país este drama humano.

El Mozote, según José Guerrero, miembro de la OPES, es la primera ópera salvadoreña que se estrena en el país, y cuenta además con un elenco de calidad, Rufina Amaya, papel  interpretado por la soprano,  Beatriz Moran. Domingo, esposo de Rufina e interpretado por el tenor, Oswaldo Iraheta y Gabriel, el antagonista, interpretado por el barítono José Guerrero. El resto del elenco conformado por lo alumnos de la OPES.

La opera El Mozote, generó diversas reacciones, la mayoría concluyó en que la musicalización y las voces fueron el mayor acierto. Con esta presentación la OPES concluyó su temporada 2013, sin embargo la entidad proyectan nuevos

Compartir

Comentarios   

 
0 #1 Luis Diaz Herodier 10-12-2013 12:15
Quiero agradecer esta nota sobre mi opera El Mozote, libreto de Claudia Herodier y música de quien escribe. Aprovecho para aclarar que no se utiliza ninguna canción de Silvio Rodrìguez en esta opera puesto que la música, en su totalidad, es original del compositor. Las únicas dos melodías de uso tradicional que se toman para desarrollarlas son "Arrurru mi niño" y "A la víbora de la mar."
Citar
 

Escribir un comentario

Norma de uso obligatoria

  • Los comentarios tienen que referirse al tema publicado
  • No se publicarán comentarios fuera de la ley local (difamaciones)
  • No está permitido el lenguaje soez ni ataques personales
  • Reservamos el derecho de eliminar comentarios inapropiados
  • Comentarios breves, no más de 20 líneas
  • No publicaremos anónimos ni falsas identidades

Aclaramos que no publicamos comentarios automáticamente

La opinión de los lectores, no es la de contrACultura


Código de seguridad
Refescar