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San Salvador, 25 de Junio de 2017
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Juanjo Gómez Trío: Un proyecto sin límites

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La -breve- historia de este trío está llena de situaciones inesperadas, así como de gratificantes sorpresas

Por Ana Guardado.

Fotografía: Promusica.

Cero límites. Así definen los integrantes de Juanjo Gómez Trío el género de su proyecto musical. Sus temas transitan entre el funk, el jazz, el huapango y el xuc, pero su principal elemento es, sin lugar a dudas, el corazón.

El trío está conformado por el salvadoreño Juan José Gómez “Juanjo”, guitarrista de Natalia Jiménez, y los mexicanos Iván Barrera, bajista y productor de Franco de Vita, y Jorge Servin, destacado baterista de proyectos de jazz mexicanos.

Su estilo se basa en sentir el momento y darle personalidad propia a una serie de temas en los que, sobre la pauta marcada por Juanjo, Iván y Jorge despliegan su creatividad, dando como resultado una amalgama de sonidos y sensaciones que hacen volar a quienes los escuchan.

La -breve- historia de este trío está llena de situaciones inesperadas, así como de gratificantes sorpresas. A menos de una semana de haber comenzado a tocar juntos en México, ya se encontraban en El Salvador para presentarse como uno de los platos fuertes del Jazz Fest, llevado a cabo por Promusica a principios de marzo. Un día después de su presentación, estaban grabando un álbum en DVK, un estudio local.

Una semana, tres presentaciones, un viaje y un disco. En esta entrevista, Juanjo, Iván y Jorge nos relatan los pormenores de su aventura musical.

¿Cómo se conocieron?

JJG:  Yo estaba en una banda que se llama los Tlaxcalteca Latin Jazz, que es de jazz latino, entonces en una tocada necesitaban baterista y bajista y le hablaron a Javier e Iván, que son hermanos, Javier toca la batería, Iván toca el bajo, y llegaron y ahí nos conocimos.  Yo ya había oído hablar de ellos pero ahí fue que nos conocimos y nos relacionamos musicalmente.  Al año me habló Javo Barrera y me dijo que estaban formando la banda de una artista y fue así que los comencé a frecuentar más.  A Jorge lo conocí trabajando en una banda con otra cantante pop, Jorge estaba en la batería, se armó un proyecto grande para unos auditorios y ahí conocí a Jorge, pero ya luego cada quien sigue en sus trabajos, ya sea con artistas o proyectos personales o proyectos de jazz. Yo empecé a tocar mi proyecto hace un año y medio y pensé en Jorge en la batería desde un principio y él ha estado, digamos, en todas mis tocadas desde siempre.  Con Iván y Jorge, este trío, es la segunda tocada, porque este formato, nosotros tres juntos así tocando, llevamos una semana juntos.  

¿Cómo se han sentido trabajando juntos?

JS: Increíble. Desde que empecé a tocar con Juanjo hubo una química buenísima.  Hemos tocado esto juntos unas diez veces y siento que ya respiramos juntos, hay una conexión bien buena y ahora Iván se adaptó, entró como un molde hecho a la medida.

Como amor a primera vista

JJG: Sí.

JS: No, está “cañón”. Desde antes, desde que trabajábamos en otras cosas, Iván siempre fue así como una amalgama tremenda y ahora llegó aquí a ponerle la cereza al pastel.

¿Cómo definen el trío?

IB: Es una pregunta muy difícil. Realmente… por supuesto es funk, realmente nosotros estamos buscando, me atrevo a decir nosotros porque todas son composiciones de Juanjo, cuando estamos tocando es una improvisación de cada quien, de escuchar qué es lo que está tocando Juan, yo trato de complementar o de aportar alguna idea y con Jorge nos vamos retroalimentando de ideas que salen mientras estamos tocando.  Entonces es como muy experimental la música.

JJG: Pues es interesante, porque yo no lo pienso ni como experimental, ni como funk, pero eso es lo bonito, porque no importa si lo pensamos así, eso es lo interesante.  La verdad que yo no lo pienso de ningún género, ni que sea algo así como para experimentar cosas.  Yo creo que cada canción tiene su personalidad y lo que me gusta es buscarle esa personalidad a cada tema y cada vez ha sonado mejor.

En tu tema Xuc, introdujiste ritmos de acá de El Salvador.  Cuando lo escuché sentí que encajaba muy bien con el huapango. ¿Cuál es el punto de encuentro entre la música de salvadoreña y la mexicana?

IB: Pareciera que se asemejan los ritmos y lo hemos platicado en distintos momentos, pero tienen un algo diferente, un sentir distinto.  Rítmicamente están casi iguales, pero es un feeling muy diferente, donde nosotros lo que hicimos fue tocarlo más mexicano y con la influencia de Juanjo como que se hizo la mezcla. Realmente yo no conozco mucho la música tradicional de El Salvador, pero cuando Juanjo nos dijo “oigan quiero llevar este regalo a El Salvador”, nos compartió un poquito de ciertos temas de aquí para que nosotros viéramos, pero es difícil, tendríamos que adentrarnos súper bien, conocer bien los estilos, la rítmica.  Realmente estamos haciendo, al menos yo, un experimento entre huapango y las cosas de aquí. Y lo comentamos en algún momento, que ese tipo de música, que nosotros en México le decimos regional, se parece de aquí a muchos países hacia abajo, hasta Argentina, tienen una similitud, por eso es que pudimos hacer el amalgama.

JJG: Así como a Iván algunas cosas del proyecto se le hacen funk, es una línea bien delgada, porque si yo le digo funk a Jorge puede ser que yo le esté limitando su mente y su chip se va a funk y seguramente su batería, su tocada, de entrada va a ser diferente, pero si yo le explico… no, sin explicar, con Jorge me ha pasado eso, nunca le explico nada y siempre toca lo que yo estaría pensando.  Es muy delgadito, por ejemplo, el xuc tiene los mismos acentos que el huapango, pero en la batería va diferente, Iván tiene que cambiar algunas cosas en el bajo para darle ese sentido.  Y lo que hicimos también en algún momento es combinar y se voltearon muy a huapango, Iván empieza a meter melodías de México y a tocar sobre el contexto.  Pero bien, increíble, esearregloes la primera vez que lo sonábamos en el festival (Jazz Fest) y suena muy bien, con la sensibilidad que me hubiera gustado que sonara.

El domingo grabaron un álbum en el estudio DVK, ¿por qué decidieron hacerlo en El Salvador?

JJG: Sinceramente aprovechando el feeling o el sentir de este trío, de cómo estaban sonando los temas.  A mí me gusto el momento, a pesar de ser una semana juntos.  Me gustó la onda de lo que estaba tocando, lo que se estaba generando, y Jorge (Lara), de DVK, me había dicho que estaban las puertas del estudio abiertas, se lo comenté a ellos.  Era como  muy cansado pensar en grabar diez temas o grabar el disco.  Yo les dije “oigan está la puerta abierta, grabemos unos temas, no perdemos nada, va a sonar bien, este brother está súper abierto”.  De repente, nadie dijo nada, fuimos tocando, fuimos tocando y grabamos diez temas como en cinco horas y para mí eso es increíble, una gran sorpresa.  Por supuesto que pienso hacerlo disco y sacarlo en forma, sonó bien en cuanto a musicalidad, sonido, todo estuvo perfecto, la vibra del lugar, el ambiente. Y qué bonito, yo en realidad no pensé “voy a grabar mi disco a El Salvador”, pero ya que estamos aquí y se grabó aquí y más ahora con el arreglo del xuc, tiene una gran magia para mí y una gran importancia haberlo grabado aquí.

¿A ustedes (Jorge e Iván) qué les pareció la sesión?

JS: La sesión fue como una total sorpresa.  Yo al menos no esperaba un resultado tan bueno en todos los sentidos.  Fue una cosa increíble.  Ahorita acabo de escuchar un poco de lo que quedó y he grabado bastantes cosas en otros lugares sin acercarse un poco al resultado de esto.  Estuvo muy bien.  Fue un poco con el calor, que no estamos acostumbrados al calor tan rudo, estábamos prendiendo y apagando el aire acondicionado, ¡me enfermé! Pero todo bien, estuvo increíble.

IB: Pues bien bonito, porque nosotros mucho de lo que estamos haciendo es de sentir en el momento, entonces la vibra que había en el lugar y las personas que estaban ahí involucradas también nos hicieron sentir súper cómodos.  Eso es bien importante cuando estamos haciendo este tipo de música, porque no es como la música popular que tiene otro feeling, solo es otra manera de sentirlo cuando estás grabando y sí es bien importante que te sientas cómodo, como en casa, lleno de buenas vibras por todos lados.  Entonces eso influyó muchísimo para que las coas fluyeran de la manera que fluyeron.  Bien bonito, aquí la gente nos ha recibido increíble y nos sentimos súper contentos.

Un contraste entre las expectativas traían y lo que encontraron

JS: En cuanto vi que se armó el festival y que estaba la página de Facebook del festival los agregué y empecé a ver desde el día uno que era un verdadero éxito, todos lados llenos.  Yo ya vengo viendo varios días de feedback del festival y dije “bueno eso está súper bien armado” y sí, tal cual, está increíble.  No me esperaba la amabilidad de la gente acá, eso sí fue una sorpresa enorme, no porque tuviera una idea preconcebida, sino porque siempre como extranjero es diferente y acá desde que llegamos, Christian nos recibió increíble, todo mundo increíble, buena vibra por todos lados, súper feliz.

IB: Sí, compartimos mucho ese sentimiento.  La verdad me entusiasmó muchísimo la manera como están organizadas las cosas, lo profesional que estaban organizadas, súper a tiempo, súper amables. Fue increíble, yo sabía que estaba todo súper bien organizado, ya nos había platicado mucho Juan de los planes, pero la verdad fue una sorpresa súper grata ver cómo está todo bien bonito.

JJG: Pues en realidad el proyecto se llama Juanjo Gómez Trío y yo no soy un artista pop que ande girando por el mundo ni que tenga experiencia en estas cosas.  De alguna forma me sentía responsable de que ellos dos la pasaran bien, estuvieran bien, pero también sé que es un trabajo, este viaje fue de trabajo, qué increíble que me tocó en mi país, pero ellos andan trabajando, por así decirlo, y sé que los dos, ya sea juntos o por separado, han estado en organizaciones en las que todo está muy bien.  Entonces yo tenía ese, no miedo, sino esa cosa de que quería que todo saliera bien y todo estuvo en su lugar, todo increíble, desde el trato hasta la organización en todos los aspectos.  El equipo que hemos pedido, la amabilidad de la gente, todo ha estado muy bien.  Y como ellos dicen, la respuesta de la gente, la amabilidad, yo lo siento también y es bien gratificante que se de un apoyo o un feedback sincero de la gente.  Y bueno, yo que crecí aquí me parece increíble que ahora estén ocurriendo aquí estos espacios, como dice Jorge, dos semanas y desde la primera fecha la gente fue y aceptó la propuesta de muchos grupos, ya sea extranjeros o locales, de diferentes géneros dentro del jazz o  diferentes tintes del jazz.

¿Qué se escucha de El Salvador en México? Me refiero a la escena musical

IB: Yo he tenido la oportunidad de venir a El Salvador en otras ocasiones, muy corto tiempo, pero siempre me ha parecido un país muy lindo.  No, bueno, la primera vez yo vine con mis papás, que son músicos, vine cuando ustedes tenían el problema de la guerra, vine en aquel entonces, 86, 87.  Después de eso, cuando vine yo más grande siempre tuve esa perspectiva de El Salvador bien lindo, súper chévere.  Musicalmente, la verdad, te mentiría de algo.  Se que “la banda” es muy metalera, eso sí sabía, pero te mentiría diciéndote otra cosa realmente.

JS: Yo no tenía información así como para esperar esto o aquello.

JJG: No hay referencia musical de ningún tipo de El Salvador.  

¿Cómo viviste eso cuando empezaste a trabajar como músico en México?

JJG: Guerras y maras, esa es la referencia.  La mara y la guerra, eso es todo. Nadie sabe nada de músicos por separado o músicos pop, artistas o músicos de ningún tipo.  Por alguna razón es, pero esperemos que poco a poco vaya surgiendo un nombre por aquí, un nombre por allá, que se oiga de El Salvador y te lleve a querer buscar algo más para que se vaya dando a conocer de otra forma.

IB: Eso que comenta Juanjo, que no hay mucha información de la música, cuando nosotros tocábamos en México, que hemos tocado en diferentes proyectos juntos, cuando él no está la gente comenta “Juanjo, ese guitarrista, viene de El Salvador”, dicen “es de El Salvador, toca súper bien, pero es de El Salvador”. El ni siquiera ha estado en estas pláticas.  La gente como que se sorprende porque en México, por ejemplo, yo creo que es el único salvadoreño que conozco.

JJG: Sí, es que sorprende.  Hay unos que hacen preguntas raras, que si en El Salvador hay tal cosa o no se qué, porque se imagina, no sé, que es un pueblo en el que no hay nada.  No hay mayor referente la verdad.  Iván porque vino con su papá, pero no hay un referente de ningún tipo, por lo menos en México no se oye de El Salvador nunca, solo cuando juega con la selección de México.

Recientemente hablábamos de que con esta visita, con la grabación, la clínica, hay un espacio para el intercambio, que no solo vienen ustedes a dar. Los músicos de acá comentan “siempre que viene Octavio (Salman) o Juanjo nos vienen a formatear el cassette”, porque vienen con un montón de ideas nuevas, eso es parte de lo que dejan, pero, ¿qué se llevan ustedes de El Salvador?

JS: Primero que nada, sonrisas, la felicidad de estar acá y muchas sorpresas.  Ayer escuchamos en el estudio música que se está haciendo acá y fue una sorpresa tremenda.  Yo me acerqué y dije “qué es eso” y esperaba que me dijeran “tal pianista famoso”, pero es de acá de “la banda” de aquí.  Suena increíble, ideas frescas.  Eso fue una gran sorpresa.  Igual el estudio, el resultado, ¡uff! Una calidad tremenda.  Me llevo una gran sorpresa y ganas de volver porque está increíble.

IB: Yo siempre que voy a los lugares trato de aprender de lo que veo y lo que veo aquí es que la gente tiene unas ganas de aprender, de luchar, de conocer gente, de transmitir buena vibra al de enfrente.  Entonces, me llevo eso muchísimo.  De cómo abren sus mentes, sus corazones, la familia para la gente que no conoce.  Me lo llevo increíble, tú nunca sabes de quién puedes aprender algo nuevo.  No tiene que ser alguien súper famoso, sino que de una persona, algún detalle te puede marcar de por vida.

JJG: La buena onda de los amigos a los que en algún momento fui a ver tocar, luego toqué con ellos, ahora ellos me van a ver tocar.  Es un círculo bien bonito, el apoyo de nuevos amigos que conozco aquí, nuevas personas.  El interés, he venido de vacaciones y he tocado y la gente llega, hice una clínica con Fender en algún momento y la gente respondió mil veces mejor de lo que pensé.  Pero lo que dice Iván y Jorge que la buena onda, el corazón, esa es la onda, el corazón.  Como dicen, el estudio no es que no tenga nada, no es que lo estemos viendo de menos, pero el tema es que hemos ido a estudios impresionantes desde que hay un lobby, hay muchas baterías, cuál amplificador querés, qué micro y microfonean y cinta métrica y graban aquí… grabamos, le das play y suena como que hubiéramos grabado en una grabadora cualquiera.  Aquí al contrario, sí tienen buenos equipos, buenas cosas, pero es más el corazón que uno le pone y el resultado es increíble.  Todo fue como un círculo de cosas bonitas.

Lea una entrevista con Juan José Gómez, guitarrista de Juan José Gómez Trío.

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