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Diario Digital ContraPunto

San Salvador, 25 de Marzo de 2017

La homosexualidad y su mundo

imagen heterocity

Comentario a la obra Hetero city de Mauricio Orellana Suárez

Por Silvia Elena Mathus*

San Salvador-¿Pueden los prejuicios, la sistemática violación de derechos o las ideas religiosas llevar al exterminio de grupos humanos? La historia nos demuestra que sí, que muchas veces ha sucedido. Por ejemplo, la persecución y genocidio de los judí*s, gitan*s, opositores, y homosexuales en Europa por parte del fascismo, el asesinato masivo de indígenas en la colonización de América, la esclavización de los negros en muchas regiones del continente americano, la discriminación de las mujeres y el feminicidio, el genocidio de l*s indígenas Ixil, en Guatemala, la persecución, desaparición y asesinato de opositores en El Salvador en las décadas de los 70’s y 80’s,  las masacres de los Hutu contra los Tutsis en Ruanda.

Un alerta, un llamado de atención sobre la homofobia, nos hace el escritor Mauricio Orellana Suárez en su novela “Heterocity” donde se conjugan escenarios como el gueto de las discos, lugares de despliegue del deseo homosexual, transexual, travesti y lésbico; la Asamblea Legislativa como espacio de debate de la legitimidad del derecho a  la orientación sexual diversa y a la igualdad de las parejas ya sean heterosexuales , homosexuales o lésbicas ; el activismo gay legitimando sus derechos humanos y sexuales  y el de la vida cotidiana en la que viven y sobreviven  personajes como  Marvin y Jared, dos jóvenes homosexuales que reivindican su deseo frente a una sociedad que inventa “Casas  de reconversión para las ovejas extraviadas del buen pastor”,  para aquellos homosexuales que desean “regenerarse”.

De la mano de Orellana Suárez nos adentramos  al  mundo homosexual con sus luces y sombras, sus ritos y mitos y su erotismo, apenas explorado en la literatura centroamericana. Conocemos a sus antagonistas como Lucrecia de Casariego, que nos recuerda a otra señora columnista de los grupos antiderechos, y toda su argumentación en contra de la homosexualidad. Somos testigos de la doble moral manifiesta en personajes como el cura Rogerio Díez,  el adúltero y feminicida Darío. Asistimos a la solidaridad con la causa gay del diputado del partido Movimiento progresista Denis Farías y de su mujer  Yelena y al compromiso incansable de Mendel Chicas activista de la diversidad sexual.

Orellana Suárez nos hace tomar conciencia sobre la legitimidad del deseo y la identidad homosexual, acudiendo a fuentes de la ciencia, la teología, la ética y la historia, para que comprendamos la homosexualidad como parte de lo humano. También sobre como los poderes del conservadurismo político, el militarismo y la iglesia se coluden para separar, descalificar, enjuiciar e incluso castigar la homosexualidad, transexualidad, travestismo y lesbianismo, simbolizados en la Discoteca “Kali Yuga” tomada  por fuerzas policiales y militares y sus ocupantes sometidos a un extraño tratamiento, como portadores de un virus maligno. Utilizando magistralmente el suspense, el erotismo, la introspección, la franqueza y la sorpresa,  Vallejo nos provoca y nos sacude como lectores una y otra vez a lo largo de las 487 páginas de su novela.

El escritor nos anuncia que son los protagonistas, encerrados en la discoteca: homosexuales, transexuales, travestis y lesbianas, los únicos que pueden emerger, desde los espacios creados por ell*s, hacia la libertad y legitimar la diversidad del deseo ante la sociedad salvadoreña.


Silvia Ethel Matus, poeta, feminista y socióloga.


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