contrACultura

Diario Digital ContraPunto

San Salvador, 30 de Marzo de 2017
Imprimir

La segunda oportunidad es para todos

Acerca de la segunda vuelta y el abanico de opciones y posibilidades que esta nos ofrece como votantes y, sobre todo, como salvadoreños.

San Salvador-Nuevamente, nos encontramos en una segunda coyuntura electoral motivada por los resultados de las elecciones del 2 de febrero. Para nadie son secretos los resultados que arrojaron a dos fuerzas políticas que no pudieron afianzar el 50 por ciento más uno que legalmente se necesita para declarar un ganador en primera vuelta.

Las lecturas que reflejan estos resultados son múltiples y la sociedad salvadoreña, siempre a la vanguardia cuando de opinar se trata, no se hizo esperar dando a conocer sus pensamientos. Algunos manifiestan que la tercera fuerza en contienda (Unidad) es la responsable de este resquebrajamiento en la correlación de fuerzas y de allí que la segunda vuelta se haya convertido en un hecho.

Previo al escenario en que nos encontramos, hubo quienes afirmaban que la segunda vuelta garantizaría una responsabilidad de propuestas por parte de los partidos políticos. Lo que sí ha quedado demostrado es que garantizó una refundación de las campañas electorales. Los partidos han cambiado sus discursos para ser más atractivos a esos votantes que no sedujeron con sus primeros intentos, o que se decantaron por la fuerza que, ahora, se disuelve en diferentes pensamientos disponibles para ser cazados. Pero si hablamos de una responsabilidad de promesas, difícilmente podemos creer que están garantizadas con esta segunda oportunidad.

Esta no es la única lectura que se ha realizado. Otro de los temas que hizo ebullición el mismo día de los resultados fue el de los votos nulos y el abstencionismo. Estas son lecturas que demuestran un descontento que se fue evidenciando a pocas semanas de los comicios electorales, pero tampoco garantizan una posición real. Muchos de los votos nulos aparecían como un intento de figurar en la palestra pública, aunque el voto fuese nulo. Las verdaderas opiniones que sustentan esta actitud -que se contagió a más de treinta mil electores- acusan a las opciones existentes de no hacer profundizaciones en cambios que el país necesita para avanzar en el camino del desarrollo.

Estas actitudes tienen toda la validez que la del votante que sí meditó acerca de las opciones y se decidió por una; pero serán aún más valiosas si mueven una verdadera revolución política. El Salvador es un país pequeño y por lo mismo se desgasta políticamente ante la confrontación a la que siempre es expuesta. Con una verdadera actitud de ciudadanía responsable y activa, se podrían convertir esos votos nulos y el abstencionismo en una opción real y responsable. Después de todo, vivimos en un sistema de democracia representativa y esas son las reglas de la participación. Sin embargo, si eso es todavía algo que no genera conformidad, ¿por qué no ser una sociedad audaz y hacer cambios reales, una verdadera revolución del esquem en que vivimos?

La postura de aquellos que decidieron ir y anular su voto, o fueron más prácticos y mejor se quedaron en casa y dedicaron su tiempo a algo que consideraron más provechoso que ir hasta el centro de votación a manchar con un No o con un dibujo la papeleta es completamente válida, pero lo será aún más cuando se convierta en la semilla de cambios reales en el sistema político. De este modo, la sociedad será no solo receptora de las decisiones, sino participante activa de las mismas.

Compartir

Escribir un comentario

Norma de uso obligatoria

  • Los comentarios tienen que referirse al tema publicado
  • No se publicarán comentarios fuera de la ley local (difamaciones)
  • No está permitido el lenguaje soez ni ataques personales
  • Reservamos el derecho de eliminar comentarios inapropiados
  • Comentarios breves, no más de 20 líneas
  • No publicaremos anónimos ni falsas identidades

Aclaramos que no publicamos comentarios automáticamente

La opinión de los lectores, no es la de contrACultura


Código de seguridad
Refescar