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San Salvador, 27 de Junio de 2017

Literatura

Versátil Hacedor de Arte y Cultura: Amílcar Ernesto Durán Mijango


Periodista Cultural y Poeta Amílcar Ernesto Durán Mijango

Nació el 8 de mayo de 1974 en la ciudad de Tecoluca,  Depto. de San Vicente. Periodista cultural trabaja desde 1997 en Televisión Nacional de El Salvador Canal 10. Presentador de noticias, locutor, conductor y entrevistador en programas de corte artístico y cultural.

Laboró como docente en el área de comunicaciones en la Universidad Salvadoreña Alberto Masferrer y Universidad Tecnológica.

Becado por JICA durante el año 2007 para participar de la especialización en la producción de materiales audiovisuales para la educación. Representante por El Salvador en el 1er. Encuentro de Periodistas Culturales Iberoamericanos realizado en España en el año 2008. La Asociación de Periodistas Independientes de El Salvador reconoce su labor en el área artística y cultural desde Canal 10 otorgándole el Micrófono Dorado 2015, como periodista cultural destacado.


En octubre del año 2014 lanza su primer poemario con el título “Quememos la noche”  acompañado de los fotógrafos Miguel Servellón y Augusto Vásquez. Ha participado en diversos conversatorios, recitales y festivales de poesía organizados por diferentes instituciones como Fundación Metáfora, Editorial Amada Libertad, Centro de Artes Hermanos Aguilar, UFG, USAM, UES  entre otras.


A continuación algunos de sus poemas:


Silencio…

Mi silencio no es  cualquiera,
lleva ruidos infinitos perdidos entre líneas
se malgasta entre oídos de cadáveres frívolos
corroe mis manos, la lengua, mi sonrisa;
mi silencio es la canción arrastrada por la sal del mar
con el olor de mi esperma
que se mezcla volátil  en tus manos de cristal.
 
Mi furia tampoco es cualquiera,
preña de negaciones el pasado,
gime con fríos lirios el olvido
pregunta por el nombre de esta calle;
mi furia es la yugular que palpita,
los puños apretando letras blancas,
las voces embistiendo la lujuria.
 
Mi existencia pudo ser cualquiera,
pero no la dejé, le arrebaté mis manos,
le puse vida a la piel, enjugué lágrimas,
grité y gané con el pecho abierto;
mi existencia vuela, camina, atrapa,
transforma, mutila dolores,
seca las venas, muere cuando quiere.


Laberinto


Este minotauro no busca salir,
al contrario,
se adentra en el laberinto,
busca perderse en la bruma,
marcando paredes
con la sangre de sus manos,
sin miedo de perderse
aun más constante ,
pero menos que ayer...
 
Con sus ojos de animal humano
va de frente
frio y calculador;  sin objeto,
gime sin dolor,
lucha con sus pensamientos,
terco , insensato,
libidinoso de encierro,
fuerte de heridas traicioneras,
hoy más que ayer...
 
Va de la noche al día
del norte al sur,
pies sin brújula, sin piel,
despojado de los deseos de continuar,
con preguntas, con tiempo;
aquí dentro sobra el tiempo,
un punto
de llegada, de partida.

Un punto como ayer.