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Diario Digital ContraPunto

San Salvador, 23 de Mayo de 2017
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Más conciencia, menos consumo

Entre la navidad y el fin de año, tome decisiones consientes.

La temporada navideña ha llegado, el fin de año se acerca. Las luces y árboles navideños inundan las casas, las calles y los centros comerciales. Con el pasar de los días los diarios y la televisión se llenan de una espesa publicidad y como si eso no fuera poco, este año en particular, propaganda electoral. 

 
Ropa, zapatos, accesorios para el hogar, electrodomésticos y mil cosas más aparecen atractivos ante los ojos de los consumidores, el famoso «Viernes Negro, o Black Friday» se ha popularizado en El Salvador. 
 
Se dice que el término surge en Filadelfia, donde se utilizaba para describir el denso tráfico de gente y vehículos que abarrotaba las calles al día siguiente de Acción de Gracias, celebrado el cuarto jueves del mes de noviembre. Luego del «Thanksgiving» los almacenes ofertaban sus productos a precios bajos «Black Friday»  reflejaba el día en que los comerciantes pasan del rojo de pérdidas a las ganancias («in the black», según la expresión anglosajona).
 
El «Black Friday» es considerado la mejor época del año en Estados Unidos para salir de compras. Estudios apuntan a que  las ventas  concentran al menos el 10% de las ventas minoristas de Estados Unidos en un año.
 
En esta fecha es usual que grandes tiendas, centros comerciales y casas fabricantes de artículos de última tecnología bajen sus precios de forma considerable, toda una locura para los compradores, quienes hacen filas y se aglomeran para conseguir lo que consideran la mejor ganga. La sociedad salvadoreña parece caer en la garras del malinchismo, mujeres y hombres compran no por necesidad sino más bien por adoptar un patrón ajeno a nuestro país.
 
Las opiniones sobre esta práctica suelen ser encontradas, algunos consideran el viernes negro una excusa para fomentar el consumismo en la población y sobre todo hacerse de abundantes ganancias y otros piensan que es una oportunidad invaluable, en la que puede hacerse de cosas a bajos precios. Dos caras de una misma m moneda.
 
No se trata de que este prohibido comprar, sino más bien de saber comprar. Debe preguntarse sí puede comprarlo y si en realidad necesita comprarlo, sí dispone del dinero para hacer la transacción. Muchos salvadoreños y salvadoreñas aún sabiendo que no cuentan con dinero propio y en efectivo se endeudan cayendo en las redes del bien llamado dinero plástico. 
 
Sin embargo es necesario hacer un acto reflexivo sobre las posibilidades y poder de adquisición, hay que preguntarse si en realidad necesitamos lo que vamos a comprar. El consumismo es una problemática económica que embarga a muchas sociedades latinoamericanas,  la nuestra no es la excepción. 
 
En la temporada navideña, las calles parecen llenarse de «zombies» del consumo; gente llena de ansiedad y preocupación por comprar, regalar, poseer… Aunque pueda parecer trillado, focalice su atención en aspectos más humanos. La época sin duda se presta para compartir, pero no es necesario tener a manos llenas para hacerse y hacer sentir bien.  


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