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Diario Digital ContraPunto

San Salvador, 21 de oct. de 2017

Opinión

Rescatando la Memoria Literaria del Mes de Mayo

 

Por Mario Pleitez*

 

1975 es un año de referencia historiográfica trascendente en el imaginario del país porque sucedieron acontecimientos que dejaron huella y cicatrices imborrables. Me refiero en concreto, al asesinato de Roque Dalton el 10 de mayo de ese fatídico año; a la fecha han pasado 41 años y ninguna de las administraciones del estado se ha preocupado por esclarecer los hechos; las personas involucradas de manera directa, según consta en documentos, libros e investigaciones nacionales y extranjeras, no solamente continúan impunes sino, uno formando parte de la estructura gubernamental del segundo gobierno de izquierda y el otro premiado con beca de estudios en Inglaterra y luego incorporado al servicio de gobiernos derechistas en calidad de asesor político.


La obra de Roque Dalton en su conjunto, representa el más valioso aporte al patrimonio literario en la historia del país; muy a pesar de los esfuerzos porque pasará inadvertida, ahora se hacen estudios académicos en universidades nacionales y extranjeras, imparten cátedras para estudiarla a fondo, se escriben libros al respecto, películas, canciones, etc., de tal manera que el pueblo mismo se ha posesionado del valor de su trabajo, rompiendo el paradigma ideologizado que en su momento las instituciones oscuras pretendieron justificar para no investigar, castigando con su silencio e indiferencia no solamente a su familia, sino a las nuevas generaciones.


De tal suerte que el reclamo por sus restos es ahora más fuerte y colectivo.


Este es el contexto en que se enmarca el poema con el que contribuyo en este aniversario de nuestro emblemático Roque Dalton García.

ROCOCÓ ROQUEQUÉ
 
Te llevaste las palabras en tu sonrisa,
te burlaste de la vida y de la muerte.
Poeta de mi irreverente país
que no se toma en serio la poesía.
Ni la miseria, ni los homenajes que en su nombre se le hacen.

¿Hacemos fiesta o guardamos luto?
¿reímos o lloramos en tu ausencia?

Los que dispararon la bala.
Sí,  esos villanos.
La historia los tiene como héroes impunes,
intocables, en tronos con cetros de cartón
Y su argumento es simplista:
“Errores de juventud”, declararon a los medios.
¿y su cadáver dónde está?, gritó el pueblo.
“Yo lo sé, pero lo anunciaré más tarde”, dijo el otro.

Seguimos esperando la justicia
Y vos, riéndote desde el Parnaso
Y nosotros, aquí con la incerteza:
Y el cuerpo del delito ¿dónde está?
¿Hacemos fiesta o guardamos luto?

*Coordinador de Unidad de Extensión Cultural de la Universidad Francisco Gavidia.