contrACultura

Diario Digital ContraPunto

San Salvador, 21 de Sept de 2017
Imprimir

Tan fácil que es llamarse María

nombremaria

"En mi recorrido por este mundo, he logrado almacenar una buena cantidad de nombres que van desde lo absurdo hasta lo extravagante"

Por Jorge Dalton

A María José de Diego

El viernes pasado supe de  un salvadoreño que se llama Johnefekenedy Ramos y labora en el Ministerio de Trabajo. Como hace poco, fue noticia la captura en El Salvador de ... Adolfo Hitler Reyes, a quien se acusaba del robo de 22 quintales de café. A pocas horas, el pobre Hitler fue liberado por resultar falsas las acusaciones. El asunto es que esto de los nombres raros en nuestros países no tiene nombre queridos amigos.

En mi recorrido por este mundo, he logrado almacenar una buena cantidad de nombres que van desde lo absurdo hasta lo extravagante. En Centroamérica abundan los nombres estrafalarios como en el caso de Nicaragua, donde un conocido se llama: Washington Rebollo, una señora vendedora del mercado llamada Gioconda y una maestra negra de la costa Atlántica, con el nombre de Monalisa Rivas.

En El Salvador, no se queda atrás. El espantoso nombre de Yesenia y Maryuri, abundan como los sismos y nunca me he podido explicar porque una señora se llama: Lovey y otra Rinawere. Y por si fuera poco, existe Osterise (como la licuadora) y una ex ministra llamada Darling. Muchos hombres suelen llamarse Gerber como las compotas para bebés, otros Adonay, Wendinorto, Mortiner, Casiano, Alirio, Cárcamo, Elber, Wilber, Albur, Abundio, Facundo, Pacundo y hasta Farabundo. En Guatemala, en la guía telefónica aparece una dama con el increíble nombre de: Lesbiana Inmaculada de la Concepción Villacorta y otra llamada: Sisy Emperatriz Gómez Orellana. 

Un niño fue bautizado en Honduras como Disneybambi Rosales y cuando se le preguntó a la madre el motivo de llamar así a su hijo, dijo muy emocionada y con lágrimas en los ojos que ir a Disneylandia había sido siempre el sueño de su vida y que su hijito había sido concebido un año atrás en uno de los lujosos hoteles que se encuentran dentro del famoso parque de diversiones en Orlando, Florida.

La Revolución y el Socialismo en Cuba trajeron consigo numerosas transformaciones pero también desató una revolución en los nombres de las personas y es por eso que hoy en día muchos en Cuba lamentablemente se llaman: Lenin de la Caridad, Proletario (por haber nacido el 1 de mayo), Áurica (por la marca de una lavadora soviética). Un padre, fanatizado con el marxismo nombro a su hijo Mismel. Años más tarde, le confesó a su hijo que ese nombre quería decir: “Mis ideas son las de Marx, Engels y Lenin”. Por supuesto, en la isla abundan los nombres: Raúl Fidel o Fidel Raúl, Camiloché, Patricio Lenin (por Patricio Lumumba y Lenin) Lenin Fidel, Marxlenin y Ché Julio, este último siempre me resultó el más ridículo y es la unión de los nombres del Che Guevara y Julio Antonio Mella, fundador del Partido Comunista Cubano en el año 1925. 

En los 60s comenzaron a aparecer cada nombre como el caso de una amiga que se llama: “ICAIC”, siglas que identifican al Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficas. Así por el estilo, otras niñas llamadas “Mariainit”, las últimas cuatro letras son las siglas del antiguo Instituto Nacional de Turismo. Otra pequeña la bautizaron irracionalmente: Mininra que es la unión del nombre de otras dos instituciones cubanas: el Ministerio del Interior y el Instituto Nacional de Reforma Agraria.

Un niño mulato se llamaba Estalin y vivía en la esquina de mi casa, en el barrio de el Vedado. Era el peor niño de la cuadra, al parecer, tenía serías dificultades con el aseo pues su madre le gritaba a todo volumen de esquina a esquina: ¡Estalin, , ven a bañarte, coño! Cuando los niños jugaban y se peleaban también se escuchaba a toda voz: ¡Oye pero que clase de comemierda es el Estalin este!!! 
Un amigo ruso que visitaba nuestra casa, decía ¡Que desgracia!, en este mundo nadie debería volver a llamarse Estalin.

Ya siendo mayor, el pobre Estalin fue a parar a la cárcel en reiteradas ocasiones hasta que por fin, se logró ir de Cuba y hoy vive en Italia. No se si se habrá cambiado el nombre. Su hermano al menos se llama, Yuri, en honor al célebre cosmonauta soviético Yuri Gagarin y su hermana menor Indira (por Indira Gandhi). 

En la lista del Santoral que se publicaba detrás del almanaque que hacía la iglesia católica a principios de los sesentas, había una que tenía una aclaración muy especifica en que se leía: “Juvenal al Dorso”. Entonces, hubo una persona que tuvo la desatinada idea de nombrar a su hijo de esa manera. En este caso, esta persona vivió diciendo toda la vida que se llamaba simplemente “Juvenal”, el problema era cuando tenía que presentar su partida de nacimiento para cualquier trámite.

A partir de 1980, la epidemia de nombres absurdos invadió la isla y es en Cuba, el sitio donde existen los nombres más tremendos que he oído en mi vida. Nunca supe porqué de pronto miles de mujeres se llaman: Mileydi, Anisleydis Yesen, Yossel, Yaleisy, Yunia, Yaima, Yudielkis, Yurisleydi, Aniuska, Yasliday, Taisa, Yaneisy, Yandy, Darelys, Dancisy, Dancilay, Yanisleydi, “Katiuska”, Mayelyn, Rujaine, Osilia, Yasmira, Yoandra, Yosvanisleydy, Dielka, Yursimil, Yaneris, Yurinka o Aniat (Taína” al revés) 

Una muchacha vecina se llama: “Orquiber”. El origen es un tanto complicado ya que sus padres crearon este disparate editando algunos fragmentos de sus nombres debido a que la mamá se llama “Orquidia” y su papá “Humberto”, lo que nunca pude averiguar porqué demonios, su hermana se llama “Oslaida. De la misma forma, otro muchacho lo jodieron llamándolo: Dalmoholevic por Dalmiro, el padre, Holeada, la madre y Víctor, el abuelo.

Así por el estilo, fenómenos como: Maikel Jackson Pérez García y Brookeshields María Gómez. Onailimixam (Maximliano al revés), Ninel (Lenin al revés). Un ex ministro de relaciones exteriores se llama increíblemente: Isidoro Malmierca Peóli. Otros cubanos se llaman también: Talcomavis, Amén, Ipsofacto, Tránsito, Senón, Estereo, Maisix (por nacer el 6 de mayo), Igneyda, Demencia, Juyma, Arrebato, Emerjo, Sulfa, Sulma, Ruberlandis (inspirado en la marca Rubberland, unas llantas de avión) Sony, Itachi, Myrurgia, Kelvin (por el refrigerador Kelvinator) Waltdisney, Maydol (mi muñeca) Onedollar (un dólar), Danger, Ludmilayvela y Elimoy. Dos gemelos llamados Road y Ralys. 

Oye, del carajo llamarse: Reniel, Raudel, Duniesky, Rasiel, Equixsindro, Aneiro, Alien, Kendry, Etiel, Omelio”, Osmel, Oniel, Ovidio, Armín, Lasér, Osiel y Yotuel, Yanisé. Pero el que más me sorprendió fue un estudiante de economía que se llamaba: Ouidayesi que es la unión de la pronunciación de “sí” en francés, ruso, inglés y español. 
En las últimas décadas, los juzgados cubanos han sufrido fuertes dolores de cabeza debido a una creciente variedad de nombres fruto de la imaginación popular, que cada vez se aleja más de los heredados de la cultura española. 
Los nombres de más de 70 peloteros comienzan por la letra Y como por ejemplo Yosvanny, Yobal, Yuslán, Yunier, Yulieski, Yohanet, Yoandry, Yadel, Yordanis, Yolber, Yoendri, Yisnel, Yalier, e Yandri. 
De nada ha servido que el gobierno sacara una ley que prohibía inscribir ningún nombre raro y sobre todo ilógico. Entonces vinieron los extremismos burocráticos. Mi entrañable amigo, el escritor cubano Eliseo Alberto Diego (Premio Alfaguara 2000) se vio envuelto en una fuerte polémica que duró varios meses, cuando decidió llamar a su hijita con el sencillo y bonito nombre de: “María José”

En el Registro Civil de La Habana, argumentaban que la niña no podía llamarse así pues el segundo nombre era masculino. Producto de ese debate, la hija de Lichi Diego, no tuvo nombre durante tres meses que duró el juicio ya que hubo que acudir a los tribunales a pelear por un nombre verdaderamente legítimo y que existía en la isla desde la llegada de los españoles. Incluso su tío y otros miembros de la familia Diego, se llaman “José María”, otro nombre de origen español.

Este caso fue seguido por la población por medio de la televisión y los periódicos locales, hasta que por fin la familia Diego ganó la batalla. María José es hoy una bella joven con una sonrisa capaz de alumbrar la oscura selva Lacandona y con un bellísimo nombre. Actualmente vive en la Cuidad de México y gracias María José y por supuesto, gracias también José María Vitier, su tío, el célebre músico y compositor cubano, tan españolísimos nombres, han logrado sobrevivir en la isla.

Fotos: María José de Diego y su padre Eliseo Alberto

Compartir

Escribir un comentario

Norma de uso obligatoria

  • Los comentarios tienen que referirse al tema publicado
  • No se publicarán comentarios fuera de la ley local (difamaciones)
  • No está permitido el lenguaje soez ni ataques personales
  • Reservamos el derecho de eliminar comentarios inapropiados
  • Comentarios breves, no más de 20 líneas
  • No publicaremos anónimos ni falsas identidades

Aclaramos que no publicamos comentarios automáticamente

La opinión de los lectores, no es la de contrACultura


Código de seguridad
Refescar